Published 11 June 2013 by gasord.
Tengo tanto trabajo en poco tiempo que no me apetece nada trabajar. Tengo 185 mails sin leer en mi correo de gmail, la mayoría de ellos propaganda sin interés. Tengo una lista de cosas pendientes, recados que hacer, ideas que seguir, tonterías que llevar a cabo. Tengo a unos cuantos amigos pendientes, unos cuantos cafés o cervezas que tomar. Lo que pasa es que no tengo ganas de nada de eso. Ahora mismo me apetece sentarme en el suelo y mirar por la ventana como se pone el sol, y ver como sus últimos rayos se dejan caer, atraviesan el cristal y alcanzan un vaso con unas margaritas que tengo en el comedor. Hace un minuto escuchaba un disco llamado
A Guide to Love, Loss and Desperation. Y ya no sé si tener miedo o suerte, aunque supongo que eso no lo puedo escoger yo.
Published 30 May 2013 by gasord.
Cuando has llamado a todas las puertas y has enviado todos los mensajes que te apetecía. Cuando lo has intentado, has puesto tu mejor cara y toda tu energía, y vuelves a estar en el punto de partida. Quizá sí, sepas algunas cosas más. Y tengas algunas cosas más claras. Tal vez te conozcas un ápice más y sepas como controlarte mejor. Dichoso autocontrol, la enfermedad de nuestro tiempo. Pero bah, al fin y al cabo es el punto de partida; y siempre tiene un sabor amargo, no importa los puntos que hayas ganado por el camino. Bueno, algo sí que importan, pero el regusto amargo no te lo quita nadie. Y te sientes abatido, cansado.
Alguien me dijo una vez que aún rodeado de gente se puede estar solo, y creo que nunca han tenido más razón.
Published 27 April 2013 by gasord.
Y afuera llueve. Te viene a la cabeza la imagen del campo de trigo, y el viento sacudiendo los trigales, y pensar que nada importa, que somos como esos trigales, dejándonos llevar, mecidos por ese viento que no entendemos. Sentirte ligero, tranquilo, y pensar que las cosas tienen que ser fáciles o no ser. ¿Para qué complicarse la vida cuándo la vida ya es lo suficientemente complicada? Respirar profundo y pensar que a lo mejor puedes llegar a reconciliarte contigo mismo. Y pensar, mientras la lluvia azota la persiana de la habitación, que tal vez no llegues a controlar tus obsesiones, pero quizá puedas aprender a vivir con ellas.
Published 07 April 2013 by gasord.
Vives atrapado
en un drama construido a tu medida. Recreas tu dolor una vez y otra, empeñado
en no pasar página, dándote de golpes contra la pared. ¿De verdad quieres ser
eso? Todos somos un desastre en un momento u otro, pero la gracia está en saber
salir de los agujeros, de lo contrario se corre el riesgo de quedarse atrapado
en ellos. Que todo está a tu favor, que no hace falta vivir aferrándose a esa
espina. La vida ya es lo suficientemente complicada, no insistamos en
complicárnosla porque sí. Tú decides, sólo tú puedes cambiarlo. Mientras tanto,
mucha suerte.
Published 03 March 2013 by gasord.
Supongo que se puede sentir miedo e ilusión al mismo tiempo. Sentir que algo empieza, pero sin ser ello garantía de nada. Ver que no hay piedras en el camino, pero es que quizá aún estén escondidas. Querer algo, desearlo de verdad, pero no saber si merece la pena arriesgar. Calculando los esfuerzos, midiendo la ilusión, para que no duela demasiado si llega el tortazo. Aunque quizá esta vez no llegue, quién sabe, pero uno ya sabe donde están las cicatrices...
Published 25 January 2013 by gasord.
Hay sitios oscuros que nadie querría visitar. Disfraces que nadie querría llevar. Losas que pesan tanto que te arrastran con ellas. Y la sensación de que el tiempo pasa, y ya no se puede volver atrás. Es imposible desandar lo andado y plantarle cara a tus monstruos, cuando en el fondo sabes que están dentro de ti. Pero ahora al menos se ve la luz al final del túnel, y mirar atrás no es una opción. No porque uno quiera, sino porque ya sabe que es lo que hay, y tiene la certeza de saber hacia donde tirar.
Published 31 December 2012 by gasord.
El problema de tener expectativas es que es bastante probable que te decepcionen. Todo es más fácil cuando no esperas, y todo lo que te llega es sencillo. Pero luego empiezas a esperar, y es entonces cuando las cosas no llegan como esperabas. Y jode. Porque lo que te pasa nunca es como en las películas o en los libros; siempre hay espacio para la decepción. Y vas empezando a darte cuenta de que si esperas rellenar el hueco que tienes por dentro con algo o con alguien vas listo... Y es que quizá lo mejor sería dejar de esperar, dejar de buscar, porque quizá hay huecos que tienen que ser así, huecos.
Published 16 December 2012 by gasord.
Y llega algún momento en mitad del camino en que te planteas quién eres tú. Creías que lo tenías claro, y a veces es así, pero otras no. Estás confundido, como despertando de un largo sueño, andando a trompicones. A veces te reconoces en los libros que te gustan, las películas, en esas frases que se te han metido por dentro y que ya te parecen tuyas. Y así te defines, explicas tu historia. Otras veces te reconoces en lo que piensas, en lo que haces, aunque no siempre tenga sentido, aunque no sepas por qué haces lo que haces. De repente te das cuenta de que no todo tiene sentido, y el único sinsentido es tratar de encontrarlo siempre. A veces las cosas son, o están, o pasan, y punto. Sin lecciones que aprender, ni errores que arreglar. Quizá llegará el día en que te entiendas en un ir y venir de estos, y a lo mejor el mundo tendrá más sentido. O quizá no, quién sabe.
Published 05 December 2012 by gasord.
Será la fiebre, el tirarse casi todo el día hibernando, el dolor de garganta o los antibióticos, pero hoy todo importa menos. Me siento ligero; de repente nada significa nada. Ni los lugares, ni los momentos, ni los rechazos, ni las canciones, ni los recuerdos. Pasando de sentimentalismos absurdos, de buscar algo significativo y especial en todo, en dónde no lo hay. De repente me asalta un nuevo pensamiento, una nueva manera de hacer las cosas. Pasar por encima, sin dar demasiado, sin profundizar mucho, hasta que sea el momento. Pasar de las expectativas, no pensar todo tanto, no darle importancia a cosas que no la tienen. Vivir por encima, de puntillas, sin mojarse demasiado, hasta que llegue el momento. Que la vida no es una película, por el amor de Dios.