Borra tus recuerdos. Borra tus fotos, rómpelas. Borra las conversacioness. Borra las canciones. Borra las confesiones frente a un café. Borra los viajes. Borra los pequeños momentos, las risas. Borra las cenas absurdas. Bórralo todo porque te parece que no le necesitas, porque quieres alejarte de todo y empezar de nuevo. Pero un día te darás cuenta de que no has borrado, sólo has apilado más cosas encima, y que empezar de nuevo no consiste en borrar, sino en reconciliarte con tu pasado y valorar tus recuerdos. Porque los recuerdos no tienen por qué ser amarres que te impidan avanzar.
para qué hacer balances si sabes que el resultado no va a ser en positivo? para qué hacer propósitos que sabes que no se van a cumplir? para qué pedir deseos que no está en tu mano que se cumplan?
así que vivamos el día, la noche, el momento y lo que tenga que venir (sea bueno o sea malo) que venga, que aquí estaremos para pasarlo...
y de regalito, un poema de Elizabeth Bishop:
One Art
The art of losing isn't hard to master; so many things seem filled with the intent to be lost that their loss is no disaster.
Lose something every day. Accept the fluster of lost door keys, the hour badly spent. The art of losing isn't hard to master.
Then practice losing farther, losing faster: places, and names, and where it was you meant to travel. None of these will bring disaster.
I lost my mother's watch. And look! my last, or next-to-last, of three loved houses went. The art of losing isn't hard to master.
I lost two cities, lovely ones. And, vaster, some realms I owned, two rivers, a continent. I miss them, but it wasn't a disaster.
---Even losing you (the joking voice, a gesture I love) I shan't have lied. It's evident the art of losing's not too hard to master though it may look like (Write it!) like disaster.
UN ARTE El arte de perder no es muy difícil; tantas cosas contienen el germen de la pérdida, pero perderlas no es un desastre.
Pierde algo cada día. Acepta la inquietud de perder las llaves de las puertas, las horas malgastadas. El arte de perder no es muy difícil.
Después intenta perder lejana, rápidamente: lugares, y nombres, y la escala siguiente de tu viaje. Nada de eso será un desastre.
Perdí el reloj de mi madre. ¡Y mira! desaparecieron la última o la penúltima de mis tres queridas casas. El arte de perder no es muy difícil.
Perdí dos ciudades entrañables. Y un inmenso reino que era mío, dos ríos y un continente. Los echo de menos, pero no ha sido un desastre.
Ni aun perdiéndote a ti (la voz graciosa, un gesto que amo) me podré engañar. Es evidente que el arte de perder no es muy difícil, aunque pueda parecer (¡escríbelo!) un desastre.
madurar es adaptarse. y adaptarse es darse cuenta de lo que hay a tu alrededor y ver como encajas tú ahora. es darse cuenta de que lo que hay no es lo que esperabas ni lo que te gustaría del todo, pero es lo que hay. adaptarse es recoger los trocitos y colocarlos en un sitio nuevo. adaptarse es dejar de esperar lo que no vendrá, y buscar las buenas horas, los buenos momentos. no esperarlos, buscarlos. si, nadie ha dicho que adaptarse fuera fácil.